Memorial de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia
Niños de la esperanza
En la primera lectura del Génesis (Génesis 3:9-15, 20), nos encontramos con la fragilidad de la humanidad: el miedo, la culpa y la separación. Adán se esconde, Eva intenta explicarse y la serpiente engaña. Sin embargo, incluso en este momento de pecado, Dios no abandona a su pueblo. Al contrario, les promete esperanza: una futura victoria sobre el mal.
En el Evangelio de Juan (Juan 19:25-34), esa promesa comienza a cumplirse al pie de la Cruz. Jesús, incluso en su sufrimiento, crea una nueva familia. Encomienda a su madre al discípulo amado y, a través de él, a todos nosotros. María se convierte en nuestra Madre, y nosotros nos convertimos en hijos unidos no por lazos de sangre, sino por la fe y el amor.
Para nuestra comunidad parroquial, esto es un poderoso recordatorio. No nos definen nuestros fracasos ni nuestras divisiones, sino la gracia que nos une. Al igual que los apóstoles que se reunieron en oración con María, estamos llamados a ser un pueblo de unidad, esperanza y confianza en Dios.
Vivamos como hijos de la esperanza, apartándonos del miedo y la culpa y abrazando nuestro llamado a amarnos unos a otros como Cristo nos ama.
Padre Sébastien SASA, PhD, MPA
Párroco de la Iglesia Católica de San Pedro y San Pablo
West Valley City, 25 de mayo de 2026
