Cuaresma 2026

Jueves después del Miércoles de Ceniza

“Cuaresma: elige la vida, toma tu cruz cada día y sígueme”

La Cuaresma comienza con una verdad sencilla pero profunda: nuestras vidas están moldeadas por las decisiones que tomamos.

En la primera lectura, Moisés presenta al pueblo una invitación directa: elegir la vida. No solo la existencia, ni la comodidad, sino la vida que nace de amar a Dios, escuchar su voz y andar en sus caminos. Es un recordatorio de que la fe no es pasiva; es una decisión diaria de volverse hacia Aquel que da la vida.

El salmo profundiza esta imagen con un hermoso contraste. Quienes se arraigan en la palabra de Dios son como un árbol plantado junto a una corriente de agua: firmes, nutridos y fructíferos. Quienes se alejan se convierten en paja, arrastrados por todo lo que viene. La Cuaresma nos pregunta con dulzura: ¿Dónde estoy plantado? ¿De qué saco fuerzas?

Las palabras de Jesús en el Evangelio ponen de relieve la invitación. Habla de su propio camino —uno de sufrimiento, entrega y, finalmente, resurrección— y luego se dirige a nosotros: «Toma tu cruz cada día y sígueme». La Cuaresma no se trata de gestos dramáticos; se trata de la disposición serena y constante a dejar que Dios transforme nuestros corazones día a día.

Esta temporada es una oportunidad para redefinir la vida, no con grandes propósitos, sino con pequeños actos de amor, momentos de honestidad y una renovada confianza en la misericordia de Dios. Al comenzar este camino, que nos arraiguemos profundamente en el Señor, confiados en que Él camina con nosotros y nos guía hacia la vida verdadera.


Padre Sébastien SASA, PhD, MPA

Pastor de la Iglesia Católica de San Pedro y San Pablo

West Valley City, 19 de febrero de 2026